⠀⠀⠀⎯⎯⎯⎯⠀⠀¿que necesito? ────sus botas golpean sobre el suelo sucio del lugar con un golpe sordo cuyo no solo vibra bajo sus pies, también resuena en sus oídos al momento en que resbala sus pies sobre el suelo bajo ese sonido desesperante arrastrado. Visible, pero a la vez tan consciente de su entorno que roza lo desesperante de tal manera que pica debajo de sus uñas y se arrastran sobre la piel tensa. Suspira, no con fastidio ni mucho menos de tal manera que grite un colapso nervioso, más bien, ese intento desesperado por un ambiente menos tenso como lo que mantiene su cuerpo a la defensiva, o en cómo su piel se siente tan estirada con el más mínimo movimiento que haga────. no necesito nada.
no necesita nada. Absolutamente nada. Ni una pizca de consuelo que no solo termina con flojo consuelo, si no que finaliza con la amargura extendiéndose por debajo de su garganta, ardiendo y quemando, con la bilis estar acumulándose sobre la zona hasta que termina con el ardor peculiar de náuseas por encima de cualquier tipo de calma que necesite.
⠀⠀⠀⎯⎯⎯⎯⠀⠀gracias. ────eso era lo que necesitaba escuchar de castiel: entendimiento —aunque de cierta manera era más que una floja excusa para evitar una discusión—, pues claro... ¿que es lo que debía él entender? no merecía entenderlo, pero ahí estaba, esa comprensión confusa que ahoga entre palabras.
sus dedos hacen contacto sobre la tela contraria, enreda sus falanges sobre ella hasta que está misma termina con un crujido debajo de su agarre y la tela siendo comprimida cuando jala de ella, lo sostiene con desesperación pero a la vez con el temblor latente entre falanges que delinean un trazo invisible sobre la manga y luego se curva hacia abajo, directo sobre la muñeca de castiel y sostenerlo desde ahí con la fuerza complicada que debe pintar la piel contraria con sus dedos.