Escribir ha sido una pesadilla, se siente como si rebotaras un balón en tu cabeza una y otra vez sin poder detener el golpe contra la pared, dándote cabezazos así de fuertes.
Cómo si una serpiente se aferrara a tu garganta y te asfixiara hasta morir, luchas buscando la forma de librarte y huir; huir hasta sentir el aire de la libertad golpeando tu rostro, el corazón hecho un vuelco, y la felicidad fluir.
¿Cómo librarme de esto si la oscuridad ha inundado mi mente? Ahora la soledad me ha consumido completamente, por las noches miro al cielo y suplico que por un día, la historia sea diferente...