Saludos, hermana Dalia. Que la gracia de Dios la llene de alegría y serenidad. Con todo respeto, no quiero parecer atrevido, pero siento que Dios ha puesto algo especial entre nosotros. He pedido a Dios por usted y siento que Él la está guiando para ser parte de la misión que Dios tiene planeada para mí. Si mi mensaje le resulta inoportuno, ruego me disculpe. Solo quiero expresar lo que mi corazón siente con respeto.
Bendiciones infinitas.