El Titiritero y el Monstruo
Odiseo habia pasado 7 años en la isla de Calypso, siendo atormentado por la culpa de por todo el rastro de sangre que lleva en sus manos: el hijo de Hector, sus hombres, Politeo, Eurlychus.
Los gritos no lo dejan en paz, son el recordatorio del monstruo que se volvió y en un acto desesperado grito por ayuda por su mentora que le abandono hace mas de 17 años.
Pero quien respondio el grito no fue la dios Atenea, sino algo…diferente, no era como otro dios que hubiera visto.
Era un triangulo con un ojo
Había escuchado los rumores de otro dios del sueño ademas de Hipnos, un dios que hacia contratos donde te daba lo que deseas a cambio de un “pequeño favor”
“Vamos Ody, acaso ¿no dijiste que intercambiaria al mundo para ver a tu esposa e hijo?”