Berryxxs
Un día más en este infierno. Nada nuevo: la misma rutina, los mismos deberes, las mismas personas.
"Tal vez más tarde podría ir por algo de beber"
Pensó Alastor mientras se levantaba y procedía a colocarse su traje de todos los días.
Tras cumplir con sus labores en una jornada ajetreada, llena de molestias por parte de algunos integrantes de aquel hotel, Alastor terminó frente al cantinero, pidiendo algunas copas de whisky puro.
Justo entonces apareció Vox, que mal día para coincidir.
-Miren a quién tenemos aquí... Alastor.
-¿Tu especialidad es aparecer en los peores momentos, verdad, querido?
Vox lo miró, frunciendo ligeramente el ceño.
-De todas maneras, yo ya me disponía a retirarme. Buenas noches, estimado.
Cuando Alastor estaba a punto de irse, Vox lo interrumpió.
-¿Por qué no tomas unos tragos conmigo? ¿O acaso la edad ya empieza a afectarte?
-Mmm... ni que lo digas. Pero la cuenta va por tu parte.
Pasaron unas horas bebiendo, hablando de ciertos temas triviales y lanzando indirectas filosas entre copa y copa. Finalmente, Alastor se levantó de su asiento.
-Buenas noches, Vox.
Salió del bar, pero Vox lo siguió rapidamentr hasta afuera. El olor a alcohol todavía flotaba en el aire.
-Espera, Al.
-¿Sucede algo?
-¿Hasta cuándo vas a seguir negándolo?
-¿A qué te refieres?
-Lo sabes bien.
Alastor suspiró suavemente.
-Deberías olvidar todo lo que pasó aquel día, querido. Hay cosas que suceden por error... acciones involuntarias... hechos que es mejor dejar fuera de la memoria. Ahora, si me disculpas, me retiro.
-¡Espera, ALASTOR!
Pero de pronto Alastor desapareció entre sus sombras, dejando a Vox bajo la lluvia que había comenzado a caer.
Una vez más... con aquel mismo vacío que había sentido aquel día.