Larubiaaa
Hace seis años, durante unas vacaciones familiares en Canarias, una chica de Barcelona de dieciséis años conoció a un joven canario de dieciocho que soñaba con triunfar en la música. Fue un romance breve, intenso e inesperado. Un amor de verano que parecía destinado a desaparecer cuando ambos regresaran a sus vidas. Meses después, ella lo vio en un cartel publicitario en pleno centro de Barcelona. Su nombre empezaba a sonar. El chico que había conocido en la playa ya no era solo un recuerdo. Los años pasaron. Ella siguió adelante: universidad, amigos, fútbol, motos y una vida tranquila. Él se convirtió en una estrella internacional. Millones de reproducciones, giras, discos y una fama imposible de imaginar aquella noche de verano. A los veintidós años, mientras escucha el nuevo álbum de Quevedo, una canción despierta recuerdos que creía olvidados. Sus amigas están convencidas de que aquella historia está escondida entre los versos. Ella se niega a creerlo. O quizás simplemente tiene miedo de hacerlo. Hasta que una noche cualquiera en Madrid, en una discoteca llena de gente, sus miradas vuelven a encontrarse. Y entonces descubren que algunos veranos nunca terminan.