KarlaGutirrez189850
El sol se escondía detrás de los campos secos y agrietados de Texas. El viento arrastraba polvo y pedazos de hierba muerta, silbando entre las casas destruidas y las gasolineras oxidadas de un pueblo que parecía haber sido olvidado por Dios. Los carteles caídos, las ventanas rotas y el silencio absoluto lo convertían en un escenario espectral. No había señales de vida... al menos, no a simple vista.
La Clase 1-A, un grupo de jóvenes estudiantes, había llegado allí en un viaje escolar improvisado, con la idea de explorar la historia de aquel lugar fantasma. Pero pronto, la emoción se convirtió en incomodidad. El aire olía a óxido, humedad rancia y algo más... algo metálico que quemaba la nariz: sangre seca.