FastTrackGirl
El Hanahaki no es romántico.
Es ahogarte con lo bonito que nunca pudiste decir.
Este poema va de escupir margaritas, rosas o tulipanes, de elegir entre confesarte o asfixiarse, de saber que el antídoto eres tú pero tú no me quieres de vuelta.
No hay final feliz. Solo hay pétalos en el suelo y sangre en las metáforas.