bruusw
Rocío Escobedo del Río nunca soñó con salir en televisión, caminar sobre una alfombra roja o convertirse en alguien famoso. Su vida era mucho más sencilla que eso.
Entre tareas, el quehacer de la casa, sus hermanos, las salidas con sus amigas y los regaños de su mamá por llegar cinco minutos tarde, sus días transcurrían como los de cualquier otra adolescente mexicana.
Hasta que apareció él.
Gilberto Mora.
El chico del que todos hablaban.
El que vivía rodeado de entrenamientos, entrevistas, estadios y millones de personas apoyándolo desde las gradas.
Dos mundos completamente diferentes.
Dos personalidades incapaces de quedarse calladas cuando el otro estaba cerca.
Y una historia que demostraría que, a veces, el amor no comienza con flores, miradas románticas o promesas eternas...
A veces comienza con una discusión.