Algunos podrían llamarle valiente, generoso, bueno. Pero Jongin sabía que todo eso era mentira. No era algo que él controlara, que él quisiera. Simplemente era algo que le excitaba y ayudaba a calmar su curiosidad. Era algo egoísta.
No sabe desde cuándo las sonrisas vacías se volvieron amenas y las risas cálidas. Sólo sabe que aquel hombre es un ser con mucho que contar y compartir, y qué mejor que sea con él. El moreno de alma libre, como le gusta decirle Kyungsoo a Jongin.