fDvante
Este libro no es una historia de traición. Si estás buscando
el relato de un engaño desgarrador, de amantes ocultos en
la sombra o de mentiras descubiertas a medianoche,
lamento decirte que puedes cerrar estas páginas ahora
mismo. Las historias de traición son más fáciles de
digerir. La rabia es un combustible sólido; te quema las
entrañas, sí, pero te empuja hacia adelante. Te da un
enemigo al que odiar, un monstruo al que culpar por el incendio y un motivo dócil para arrojar los recuerdos a la
basura con el orgullo intacto.
La rabia te da una salida. La honestidad, en cambio, te
encierra en una habitación oscura.
Esta es la bitácora de un naufragio silencioso. Es la
crónica de cómo el amor más puro, más limpio y más
honesto puede simplemente... evaporarse un martes
cualquiera, sin pedir permiso y sin dejar un culpable a
quien reclamarle los daños. Es el dolor físico de ver a la
persona que adoras llorar de pena por ti, pidiéndote
perdón mientras te confiesa, con los ojos limpios, que ya
no siente nada.